Que carajos... La vida nos sorprende tan incompletos. Tan siempre a destiempo. Improvisando nuestra propia vida, nuestra existencia vana. Pensar que en el camino vamos formando complicidad con fantasmas y miedos que se desprenden de otros, que al igual que nosotros están huyendo de salir lastimados. ¿Y si todo se resumiera a esto? A correr, a huir para que no duela? Y si la vida en realidad es esto? Y si mi único lugar seguro era su columna vertebral cuando se encorvaba al abrazarme por la espalda? Cuando me decía "nena ven aquí conmigo..."? Cuando sus gemidos gritando mi nombre hacían que tocara el cielo y me arrancaba el infierno con la yema de sus dedos? Cuando nos reíamos de solo mirarnos, o cuando con un beso podíamos largar tanta energía como para iluminar esta triste ciudad? Y si…?
Decime como carajos puedo venir a olvidarme de su tacto, de esa forma peculiar y estúpidamente deliciosa de hacerme la vida imposible... Y agudizarme la textura de los poros, erizarme hasta los ojos …¿Como hago para corregirme la vida a esta edad? Como cambio lo equivocado a la forma en que late el corazón, como puedo desnudarme el alma sin que la hagan pedazos los prejuicios, decime… Porque se me flagela la conciencia autocuestionandome todo, desde quererlo hasta odiarme simplemente por hacerlo, por necesitar de él. Duele, y esta bueno. Duele y me siento viva. Duele y amo y odio que duela.
Equivocada sinopsis de un libro sin la más mínima lógica, así se siente querer... O tal vez… No saber que querer.
Necesito anestesia para que no duelan los preguntas sin respuestas. Porque me duele y esta bueno, pero me esta matando.

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